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jueves, 20 de julio de 2017

Sevillismo sin intereses.

Cinco años después el mismo mensaje sigue vigente como publique en Number 1 Sport.

“Apelo a tu sevillismo, que yo sé que eres sevillista, hijo y padre de sevillistas”. Espero que recuerde estas palabras que usted pronunció a Miguel López Benjumea en la Asamblea celebrada en mayo del 97, para pedirle que se marchara de la entidad y liberalizar al Sevilla FC de la opresión que sufría bajo el mandato de Escobar y De Caldas.

Dos décadas después utilizo la misma frase con intenciones diferentes, no pretendo que desaparezca de la vida societaria de la entidad porque eres parte importante por el gran número de acciones que posees pero tengo claro que no es el momento de actuar siguiendo el guión escrito desde la salida de Vitolo. Soy consciente y entiendo  que las leyes que rigen una Sociedad Anónima dan el poder en función del capital que se controle y atendiendo a esta disposición nunca me  permitirá poder decidir sobre el funcionamiento interno del club, por lo tanto, se convierte en un sinsentido enfrentarse a gigantes que controlan la actividad y los movimientos de la entidad.

Cuando era niño y me inculcaron el amor a estos colores no existían los conceptos de acciones, capital, sociedad y otros muchos que solo han conseguido devaluar el fútbol nacional, dejando una liga resuelta en la jornada 16. Nosotros crecimos con unos valores que el paso del tiempo y las nuevas reglas se han encargado de borrar. En Nervión la unión de todos los factores que convivían alrededor de un balón se traducía en una jornada de diversión, esparcimiento, convivencia con los amigos o la propia familia en torno a unos colores y un escudo donde todo confluía.

En los momentos actuales el estadio que  nuestros antepasados construyeron con sudor y sacrificio con el único fin de dirimir contiendas deportivas y no bélicas, se ha convertido en un recinto donde predomina la disgregación y enemistad. No podemos ni debemos reducir a cenizas los recuerdos del pasado convirtiendo nuestro santuario en una necrópolis, eso sí, más de uno pedirá su monumento por el afán de protagonismo que se respira en el entorno, sea, para bien o para mal.

Recordando un episodio célebre de nuestra historia y no quedándome con el simple “písalo”. Observo, por muchos motivos, que estamos olvidando el principal mensaje que intentaba transmitir aquel técnico argentino hace aproximadamente cinco lustros en una fría noche de febrero en tierras gallegas donde, para él, lo primero era lo colorado y después lo colorado. Por encima de las situaciones que nos tocan vivir y de las dificultades presentadas, lo prioritario es defender lo nuestro, no tiene sentido que nosotros mismos los de colorados tiremos por tierra el esfuerzo y las cosas bien hechas durante años.

Volviendo al principio, apelando al sevillismo que profesas y en función del cargo que ocupa  en la entidad, es usted, la persona que debe solucionar por su responsabilidad todas las luchas internas que tienen lugar en nuestro campo, devolviendo la estabilidad a una Sociedad que hizo grande consiguiendo seis títulos y no volver a precipitarnos a un pasado reciente no muy lejano donde la desestabilización del club acabó con un equipo histórico en segunda división.

Como sevillista le pido, lo mismo, que no olvide de dónde venimos ni el pasado porque la historia del Sevilla FC y la suya propia no comienza en el año 2002. Estando salpicada por momentos buenos y malos que todos unidos conseguimos salvar. Debemos recobrar nuestros ideales eliminando todo  acto de autoritarismos y prepotencia, volviendo a ser humilde. En conclusión, debes entender que este no es el momento y deje trabajar para conseguir los objetivos a corto plazo.