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miércoles, 15 de junio de 2016

El mejor y el más listo de la historia: Juande y Unai.

Habla de Unai Émery como el mejor entrenador de la historia del Sevilla FC es ir en contra de la realidad. Los recuerdos suelen volatilizarse con facilidad, dando pié, a olvidar con cierta rapidez los logros que otras personas consiguieron en un pasado, algunas veces, no muy lejano. El técnico del norte de España ha ganado tres Europa League, pero no ha conseguido en ninguna ocasión colocar la guinda al pastel, jamás ha conquistado la Supercopa de Europa. Además, siendo entrenador del Sevilla FC en cuatro participaciones, solo en una ha llegado a jugar la final de la Copa del Rey y en liga nunca ha alcanzado una clasificación por encima del quinto puesto. Con estos argumentos decir que no ha habido un técnico que supere al de Hondarribia es reducir más de cien años de historia a poco menos de una década.

En el verano del 2005 arribaba a nuestra ciudad un gran estratega en el campo de batalla pero un mal gestor de su fortuna en los despachos. En dos temporadas la sala de trofeo pasó de ser un lugar olvidado y cerrado a convertirse en un territorio de continua peregrinación. En quince meses sus puertas abrieron cinco veces para guardar títulos de verdad de esos que cuentan no solo en el ámbito local sino también en el internacional. Nervión recuperó la ilusión y aquella fabrica de humo, como fue bautizada por un periodista de la rancia Sevilla, se convirtió en una factoría donde se volvía a elaborar un fútbol de alta escuela. Las gradas se poblaban de nuevo como hacía décadas no ocurría y el ingenio sevillano llegó hasta el punto de pedir que nadie más se abonara porque no cabíamos. Juande creció con el Sevilla FC hasta cotas impensables pero no supo esperar el momento adecuado para soltarse de la mano y buscar nuevos aliados para seguir agrandando su leyenda.

Unai y Juande dos técnicos que triunfaron en el barrio de Nervión, dos historias muy distintas con dos finales iguales en la forma pero muy distinto en el fondo. Ambos abandonan el barco por el mismo motivo el poder del dinero pero mientras uno fue más grande en el campo de juego, el otro es más listo en los despachos. Juande llenó el Sánchez Pizjuán porque su juego transmitía sensaciones positivas al espectador, lo hacía disfrutar del espectáculo, además de dominar y someter a los grandes de nuestro fútbol que nunca ganaron en Nervión. Por el contrario, Unai no ha calado en el sevillismo por su juego, no ha encandilado a la parroquia, aunque ha ganado tres Europa League, un botín que ha sabido aprovechar, esperando su momento para conseguir el contrato que le permita poder optar a grandes cotas. No se ha dejado engañar por falsas expectativas y  se ha marchado cuando ha llegado un jeque de verdad con un proyecto muy bueno que le permite pelear en las mismas condiciones con los grandes de Europa.

Por lo tanto, decir que Unai Émery ha sido el mejor entrenador del Sevilla FC en el césped es faltar al respeto a Juande Ramos, los números no engañan y estos dan como vencedor al técnico de Ciudad Real. Sin embargo, el vasco es el más listo con diferencia, nos juro amor eterno para este año y cuando llego una oferta de verdad con un proyecto serio nos ha dejado, olvidando aquellas palabras de hace menos de un mes.